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¿QUÉ HACEMOS?

 

Semblanza

La Lleca es una colectiva feminista, artística y abolicionista carcelaria, fundada por las artistas e investigadoras Lorena Méndez y Fernando Fuentes, ha sido nutrida por un gran número de  integrantes de  diversas disciplinas y áreas de conocimiento   que a lo largo de más 16 años (desde el 2004) de trayectoria han generado herramientas de intervención artística por medio de una performance continua, en contextos de encierro, violencia y lucha en varias latitudes del mundo. En su quehacer los afectos y el deseo cobran otra dimensión; el espacio y tiempo se trastoca, la pedagogía radical feminista toma el centro y permite ir construyendo comunidades con quienes han sido separados de la sociedad. Es importante dar cuenta que la colectiva no solo está constituida por los que colaboran con sus saberes desde sus especialidades, también es articulada por todos los que participan que se encuentran en encierro es así como en defensa de la fuerza del apoyo mutuo y la posibilidad de compartir unes con otres los saberes situados todos pueden desaprender, reflexionar y nutrirse.

 

// presentación escrita por Alejandra Moreno para el catálogo “La Rebelión de los Afectos”//.

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Antecedentes generales de La Lleca

El proyecto de “La Lleca” comenzó en el año 2004 en el CERESOVA con Lorena Méndez y Fernando Fuentes ambos artistas visuales e investigadores transfeministas.

 

La primera vez que entramos Fernando y Lorena al CERESOVA, que ahora se llama CEVARESO, fue para impartir con un grupo de colegas artistas un taller de Libro Objeto. Posteriormente Lorena Méndez hizo la

propuesta de “La Lleca” a la Subdirección explicando una de las propuestas principales “Relatos Compartidos” investigación a través de Historias de Vida. Al subdirector le interesó mucho el tipo de trabajo que vinculaba la radicalización artística, la performance y la pedagogía como una vía alternativa para el desarrollo personal de los internos. Entonces decidió apoyar el proyecto artísticoatendiendo a nuestra petición sobre la necesidad de documentar y trabajar con video. En ese momento se unió a “La Lleca” el joven cine fotógrafo Gerson Palomares. Teníamos ocho internos participantes porque de algún  modo era nuestra intervención piloto.

En diciembre del año 2004 a través de una presentación del Proyecto 64 (en el Centro Nacional de las Artes) y de la primera fase de “La Lleca” se integró Rodrigo Hernández. Y a partir de agosto del mismo año el grupo se ampliño y abrimos la propuesta para alrededor de 20 internos.

Posteriormente a principios del año 2005 iniciamos trabajando con alrededor de 80 internos que posteriormente se dividirían en grupos. Las de La Lleca que venimos de afuera sumamos como 60. Cambiamos en número continuamente, y en muchas ocasiones algunos de los presos que iniciaron en la Lleca mientras estaban recluidos han trabajado con los grupos de diversas cárceles de la Ciudad.

 

En este momento la Lleca la conformamos Lorena Méndez, Rocio Nejapa y Fernando Fuentes. Desde agosto del 2020 iniciamos el trabajo con adolescentes del Centro Especial de Internamiento Para Adolescentes (CEIPA). Nos fue otorgada una beca del FONCA, gracias a nuestra larga trayectoria en proyectos, propuestas y procesos de intervención artística y acompañamiento.

¿Qué hacemos?

La Lleca es una propuesta que se va destejiendo y reconfigurando continuamente. No para de moverse. Quisiéramos decir que estamos en los bordes de la práctica artística y el activismo anticarcelario, pero no estamos en los bordes de estos dos territorios para nuestra fortuna. Aunque entremos y salgamos de estas dos instituciones: la cárcel y el arte (a Juan Acha le debemos pensar el arte como institución) no andamos de puntitas solamente entre éstas.

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Nosotras también: circulamos en los límites – y más allá de ellos, es decir, que nos aproximamos a varios ejes con frecuencia y al mismo tiempo – de formas populares y radicales de educación; seguimos los senderos que han abierto las luchas de mujeres; nos posicionamos como una colectiva transfeminista y mixta (porque algunos compañeros de la colectiva son o han sido cisgénero); la antipsiquiatria y formas radicales de acompañamiento psicológico, como la psicomagia, acompañan nuestros pasos; etcétera. Tal como dice nuestra compañera Lorena, La Lleca es un caótico universo y lo que nos caracteriza, posiblemente, es que somos materia oscura (aunque luminosa y de colores) y como al universo, también nos otorga cierta cohesión y nos ayuda en la comprensión de lo que hacemos.